miércoles, abril 18, 2007

¿Cómo afectará a Canarias el cambio climático? La quiebra de la globalización energética y la incertidumbre climática.


Introducción:

El fenómeno del cambio climático, que es considerado como el primer problema ambiental del Planeta, introduce para los próximos años un elemento de grave inseguridad e incertidumbre en la disposición que nuestras sociedades han hecho de los recursos naturales. Precisamente las relaciones sociales y económicas que mantienen nuestro empleo y actividad se engendran en un marco de relativa “estabilidad” o cierta predictibilidad de las mismas. El cambio climático, al contrario, advierte de cambios inexorables y del incremento de la frecuencia de “fenómenos metereológicos adversos”.

Cuando se habla de cambio climático y sus efectos en Canarias, se suele centrar el análisis en los efectos sobre nuestro régimen de precipitaciones, régimen de vientos, subida del nivel del mar en las islas, etc. Sin embargo, con ser éstos de gran importancia, se olvida frecuentemente que el cambio climático irreversible que ya vivimos tiene repercusiones globales y, al ser Canarias una comunidad extraordinariamente globalizada, los efectos sobre el conjunto de ecosistemas y sociedades del mundo, especialmente aquellos que tengan más relación con las islas, es previsible que se sientan en nuestra economía y sociedad, tarde o temprano.

Caben dos líneas de actuación básicas ante este fenómeno:

a) reducir sustancialmente las emisiones de Gases de Efecto Invernadero: por más que conozcamos que el cambio climático es irreversible y que el efecto de reducción de emisiones va destinado a mitigar en un futuro, quizás, peores escenarios aún, deberíamos reducir al máximo esas emisiones desde ahora, de acuerdo con un criterio básico de prudencia.
b) Identificar los principales riesgos locales y globales del cambio climático sobre las islas y su modelo económico y actuar – no sólo exhibir datos – para mitigar los peores efectos que pudiera tener sobre la población del archipiélago.

Por otro lado, no se escapa que la “cuestión” del cambio climático es un asunto de uso de la energía[1], concretamente de los combustibles fósiles: no se puede mitigar en el futuro el cambio climático sin reducir su uso. La energía es el talón de aquiles de cualquier sociedad. La disputa creciente por los recursos energéticos fósiles, que sustentan el 90% del suministro energético global, se incrementará en los próximos años, sobre todo debido a la llegada más o menos cercana del llamado cenit del petróleo, a lo que hay que añadir un escenario energético futuro, como ha dicho el Director de la Agencia Internacional de la Energía, que se augura como “sucio, inseguro y caro”. Canarias consume más de 115.000 barriles de petróleo al día, el 99,4% de su energía primaria. Nuestra dependencia de los combustibles fósiles es absoluta, y especialmente en el hasta hoy insustituible sector del transporte movido con petróleo, cordón umbilical de las islas con la economía mundial.

Canarias, estrategia para incrementar las emisiones de CO2.

Canarias no tiene una “estrategia” o cualquier otro instrumento que realmente incida de forma real en la cantidad de emisiones que emite. Tiene proclamas varias, pero los hechos y las actuaciones diarias van dirigidas hacia un incremento constante de las emisiones de gases con efecto invernadero. La verdadera estrategia es la del crecimiento económico convencional, ligado al incremento del consumo energético, tanto en el sector eléctrico como en el de transportes. Así, y en los principales sectores emisores de las islas (generación eléctrica y transportes):

- La compañía suministradora de energía de Canarias, Endesa-Unelco prevé incrementar en “más de 1.000 megawatios de nueva capacidad”[2] la potencia instalada en las islas, en el periodo 2007-2011, esto es, un 55% más que la potencia efectiva disponible en el año 2006, según datos del Plan Energético de Canarias. Evidentemente la práctica totalidad de esos nuevos grupos de generación se surtirán de combustibles fósiles (aunque se instalaran los parques eólicos o solares correspondientes, se precisaría una base eléctrica “fósil” de la misma potencia, que garantizara la continuidad en el suministro).
- El Gobierno de Canarias prevé, para el próximo periodo 2007 – 2016, una inversión de de 7.777 millones de euros, básicamente en la construcción de nuevas infraestructuras de transportes (anillos insulares este y oeste de las islas capitalinas, incrementos de vías en las restantes, construcción de nuevos puertos y pistas de aeropuerto, así como incremento de la subvención al transporte aéreo y marítimo)[3]. Evidentemente, esta propuesta tendría como efecto destacado un incremento de la movilidad, hoy facilitada al 100% por combustibles fósiles.

Así pues, Canarias, que ha sido la Comunidad Autónoma que más ha incrementado sus emisiones con base en el año 1990, mantendría – si se confirmaran estas previsiones – ese crecimiento exponencial. A esta previsión hay que añadir el propósito de extensión urbanizadora contemplado en los diferentes planes urbanísticos, así como el incentivo al consumo doméstico suntuario, reflejado en el necesario incremento de la potencia instalada en cada hogar (aire acondicionado, multiplicación de electrodomésticos, etc.).

Las “falsas” estrategias.

Hasta aquí los hechos. Sin embargo, el Gobierno de Canarias se hace eco de una “Estrategia de lucha contra el cambio climático en Canarias”, que es una retahíla de consideraciones y recopilatorio de experiencias comparadas, sin carácter ejecutivo ni objetivos cuantificables, como reconoce el propio documento, lo que eleva el mismo al rango de las “buenas intenciones”, pero en un sentido bien distinto al de las medidas realmente adoptadas en el marco de la evolución socioeconómica diaria. Hasta ahora, pues, las medidas adoptadas de manera oficial van en el sentido de incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero en Canarias.

Cambio climático, una cuestión de uso de la energía.


En realidad, como dice el profesor Michael T. Klare, estamos hablando de uso de la energía. Existe una enorme dependencia de nuestras sociedades del uso de combustibles fósiles. Parece evidente también que existe un amplísimo margen para el ahorro, la eficiencia y la reducción del uso suntuario de la energía, así como para la penetración de las llamadas energías renovables. Sin embargo, también es cierto que hay una gran correspondencia entre el incremento en las variables macroeconómicas – auténtico paladín del guión político de los gobiernos – y el incremento del consumo energético, sobre todo si nos referimos a un periodo razonable de años[4]. Se puede consumir energía de manera más eficiente, pero esa eficiencia tiene el límite del mantenimiento y “crecimiento” de las actividades económicas. El leitmotif del “crecimiento del PIB”, paradigma del crecimiento exponencial, cuestiona, de hecho, cualesquiera medidas de ahorro que se planteen, a medio plazo. Por ser sintético, citemos unos ejemplos: de poco sirven las reducciones de emisiones por vehículo, si crece todos los años el parque automovilístico, o la cilindrada de los vehículos que se adquieren; de poco sirve incrementar el número de paneles solares, si cada año las viviendas tienen más prestaciones de consumo, o se construyen varias decenas de miles de viviendas nuevas.

La energía será cada vez más cara[5], debido a la existencia de una oferta de crudo que ya parece no crecer al ritmo que la demanda mundial. Y el petróleo es el alma de la llamada globalización, que es una de las principales causantes del cambio climático. El trasiego mundial de mercancías, la generalización del “american way of life” en el entorno de los países ricos, y el incremento del poder de consumo de éstos ha sido conditio sine qua non para garantizar, especialmente en el periodo desde la segunda mitad del Siglo XX, un incremento constante de la concentración de particulas de GEI en la atmósfera. En ese contexto surge el turismo de masas y la aviación civil comercial, origen del actual modelo socioeconómico de las islas. Ante la carestía energética no parece haber soluciones milagrosas, más allá de las líneas de investigación abiertas, aunque en fase de experimentación en su mayoría. Lo que sí se está comprobando es el incremento considerable del consumo de carbón, los proyectos de conversión del carbón y gas a líquidos para combustible de transporte y la proliferación de los biocombustibles. Ninguna de estas alternativas, por cuestión de escala, parece suficiente para cubrir el hueco creciente que, según muchos geólogos, dejará el declive del petróleo en los próximos años, aunque el daño ambiental y humano, debido a la proliferación del uso del carbón y biocombustibles, puede ser importante.

Paradójicamente, el incremento del uso del petróleo supondrá una reducción de la demanda y, por tanto, un descenso del uso del combustible, en una serie de ciclos que estimularán una vez más el uso de las gasolinas, pero siempre desde la perspectiva de la reducción de la oferta. Nos podemos encontrar a medio plazo con reduciones efectivas del uso de combustibles fósiles, no por acuerdo voluntario, sino por incapacidad del poder de compra de nuestra economía. Se cumplirían entonces los objetivos de reducción de emisiones, pero dejando tras de sí un reguero de desestructuración socioeconómica, en unas islas muy dependientes del transporte barato.

El cambio climático es un síntoma de agotamiento del modelo de uso intensivo de combustibles fósiles. Cualesquiera medidas que se adopten en un futuro inmediato, sea por motivos geológicos – escasez de recursos – sea por razones ambientales, tenderá a subir los precios del combustible. He ahí el verdadero reto socioeconómico de Canarias: afrontar la reducción del uso de la energía – insistimos, sobre todo el transporte, para el que hoy no existe realmente alternativas operativas, y que supone prácticamente el 50% de la energía primaria de las islas – sin causar una grave descomposición social.

El cambio climático es irreversible: la mitigación.

El cambio climático es irreversible, por lo que es urgente tomar en serio las advertencias de los científicos y modificar nuestras pautas socioeconómicas para evitar males mayores, por más que la vulnerabilidad del Planeta sea importante en este escenario. Cabe distinguir dos niveles de afección:

- Global. Los grupos de trabajo sobre el cambio climático advierten de “sequías más frecuentes y prolongadas”, incremento de precipitaciones fuertes, disminución de las reservas de agua potable disponible, subidas del nivel del mar, incremento de tormentas y otros fenómenos metereológicos extremos, pérdida grave de biodiversidad, etc. Se habla de “aceleración” de los síntomas del cambio climático en los últimos años, y de escenarios realmente preocupantes para las sociedades del mundo. Es una advertencia de “quiebra de la globalización”. Las economías del mundo afrontarán retos climáticos que le obligarán a modificar sus pautas de comportamiento: más recursos a la gestión de crisis climáticas, y menos a otros sectores o actividades económicas.
o Por su fragilidad, la economía turística puede sufrir en gran medida este cambio histórico, pueso que lo suntuario puede dar paso a lo perentorio, a lo urgente. Es previsible, unido a la situación de crisis energética y posible cambio de ciclo económico, que este fenómeno pueda afectar a la cantidad de turistas que se desplazan en avión a destinos lejanos, más aún teniendo en cuenta la tendencia hacia repercutir en el coste del transporte aéreo, su contribución al cambio climático.
o Las alteraciones climáticas suponen una dura amenaza para la agricultura mundial que, aunque intensa – e insosteniblemente – tecnificada, es vulnerable ante la prolongación de periodos de sequía, alteración de los ciclos de cultivo y otras labores agrícolas, etc. Canarias importa más del 85% de los alimentos que consume. Podemos decir que los “alimentos baratos se han terminado”, debido a múltiples factores – encarecimiento energético, reducción de rendimientos de la “revolución verde”, presión poblacional, etc. – a los que ahora hay que añadir los daños que los cambios climáticos pueden ocasionar en la productividad agropecuaria. Podemos aventurar una mayor vulnerabilidad en el futuro del suministro alimentario mundial y, por tanto, de las islas, al carecer de autoabastecimiento mínimo.
o Suministro energético mundial: el fenómeno del Katrina, en los EE.UU., fue una clara muestra de la vulnerabilidad del suministro energético mundial, en momentos de máxima fragilidad y tensión entre la oferta y demanda de crudo. El “suministro inseguro” del que habla Claude Mandill, debido a esos factores, puede verse agravado en caso de que fenómenos metereológicos adversos – temporadas de huracanes – puedan dañar las infraestructuras energéticas claves para el suministro. Que fenómenos de este tipo puedan tener incidencia mundial en el suministro dependerá de la oferta de crudo existente. La inseguridad energética de Canarias es máxima, y las islas, excepto para periodos de emergencia, no dispone de una mínima autonomía energética en servicios esenciales como el suministro de agua.

- Local: a efectos territoriales, debido a la previsible subida del nivel del mar y la frecuencia de episodios de sequía o episodios tormentosos no habituales, se hace necesaria la recuperación de cauces naturales, el desmantelamiento de la ocupación de primera línea de costa de importantes infraestructuras, el refuerzo de las existentes, así como el freno a mayores ocupaciones de suelo rústico, costero y fértil, parecen medidas importantes a tomar. Por otro lado, la recuperación del suelo rústico y su cultivo – ante el crecimiento del estrés hídrico y la progresiva carestía alimentaria mundial que podríamos sufrir -, la disminución del consumo de agua por habitante, así como una necesaria reorientación del modelo socioeconómico insular hacia una menor dependencia del exterior.

La preparación: décadas que no tenemos.


El cambio climático – la conversión de la atmósfera en un enorme sumidero de alta entropía, fruto de la combustión de los combustibles fósiles, así como su próxima y creciente escasez son las principales amenazas para nuestro modelo socioeconómico insostenible. Preparar a cualquier sociedad ante la contundencia de las afirmaciones de los científicos requeriría de décadas, que no tenemos. De ahí la urgencia: la situación más similar que podríamos valorar sería la de un “estado de guerra” para reorientar muchas de las prioridades productivas y colectivas que hoy tenemos. Y, sobre todo, romper las poderosas inercias que nos están llevando a cada vez profundizar más en la insostenibilidad, lo que supone romper con este modelo productivo de crecimiento exponencial y consumo creciente de recursos no renovables.

Juan Jesús Bermúdez
[1] “El cambio climático no es un problema “medioambiental” al uso: es, sobre todo, un problema energético. Casi el 90% del suministro energético mundial proviene del uso de combustibles fósiles, y cada vez que los quemamos, para disponer de su energía, emitimos dióxido de carbono a la atmósfera; el dióxido de carbono, de hecho, es el principal gas de efecto invernadero, responsable del calentamiento global. El uso de la energía y el cambio climático son dos caras de la misma moneda”, extracto del artículo “Global Warming: It’s All About Energy”, de Michael T. Klare, profesor de estudios sobre la paz y la seguridad mundial en el Colegio Hampshire, y autor de “Sangre y petróleo: los peligros y consecuencias de la creciente dependencia de los EE.UU. del petróleo importado”(2004). http://www.countercurrents.org/cc-klare170207.htm

[2] http://www.lavozdelanzarote.com/spip.php?article11223
[3] http://www.gobcan.es/noticias/index.jsp?module=1&page=nota.htm&id=22790
[4] Como comenta Jorge Riechmann, “el crecimiento se come las ganancias en eficiencia”, y “frente a tasas de crecimiento exponencial de la producció no hay “revolución de la eficiencia” que aguante el tirón. No bastan por tanto las soluciones tecnológicas: hacen falta cambios económicos estructurales y profundos cambios de valores. Es decir, suficiencia y justicia, además de eficiencia. El desarrollo sostenible no es asunto de mejora incremental u optimización de lo existente, se trata de un salto cualitativo hacia otro orden socioeconómico y socioecológico”. Extraido de: “Evaluación de las estrategias europea y española de desarrollo sostenible”. ISTAS, 2005.
[5] Desde el año 2002, el precio del petróleo se ha incrementado en un 14% anual.

2 comentarios:

Antonio dijo...

Saludos, me ha encantado el articulo que he leido. Y como canario que soy, tengo un miedo incleible por mi y nuestros hijos

Javier dijo...

REFLEXIÓN SOBRE EL CALENTAMIENTO GLOBAL.

Sino frenamos la contaminación, y si no se hace nada pronto, va a ser demasiado tarde para tomar medidas para desacelerar el calentamiento global, porque va a llegar a tal grado el calentamiento que ya no va a ver punto de retorno y esto solo va a pasar en las próximas décadas. Se dice que en este siglo la temperatura global de la Tierra va a aumentar de 1 a 6 grados, quizás no parece nada a simple vista. Pero el aumento de grado por grado traerá consecuencias muy drásticas. Cuando la tierra alcance el 3er grado de aumento ya no se va a poder hacer nada, porque el calentamiento se va a tornar incontrolable y provocara la desaparición del Amazonas a causa de enormes incendios que van a ser imposibles de frenar, eso es muy grave porque automáticamente provocara que la temperatura suba 1 o 2 grados más. Y bueno al 4to grado, el nivel del mar subirá a causa del derretimiento de los polos de la Antártida, desapareciendo todos los países con costas, o sea que las costas sudamericanas serán las 1eras seriamente afectadas. Aparte el deshielo en la Antartida hoy ya es una realidad. Esta ocurriendo de una forma mas acelerada de lo que se pronosticaba. El volumen que contienen todas las masas de hielo existentes en el planeta, ¡podrían provocar que el nivel del mar subiera de 60 a 70 m! Va a ver supertormentas nunca antes vistas, enormes catástrofes y esto va a pasar mucho antes de lo que pensamos, quizás hasta lo vivamos nosotros, sino es así serán nuestros hijos. Estas son algunas de las innumerables consecuencias que traerá el cambio climático y de hecho quizás hay muchas otras cosas que ni sabemos, y que ni imaginamos que puedan llegar a suceder. El cambio climático ya lo estamos viviendo. Grandes desastres naturales que antes ocurrían cada décadas, ahora cada vez ocurren mas seguidos. Estos fenómenos cada vez ocurren con más frecuencia e intensidad. El desprendimiento de grandes bloques de hielo esta ocurriendo en los en los polos, masas de hielo gigantes de centenares de km. cuadrados. Si bien el desprendimiento de esos bloques que colapsaran no tendrán un efecto en la elevación del nivel del mar, significa una alerta que algo no anda bien, porque esos desprendimientos de esa naturaleza no son usuales, es a causa del calentamiento global según señalan los científicos. Y que es la zona más afectada por el calentamiento, y la Antartida es la zona que mas a sufrido el aumento de temperatura. Evidentemente el planeta nos esta diciendo que esta llegando a su limite, y nos esta advirtiendo. Estamos en la era en que tenemos que tener verdaderamente en cuenta el medio ambiente y aprender a sobrevivir a lo que nos vamos a enfrentar, que va a ser una batalla muy dura por la supervivencia, porque no nos vamos a engañar, poco se va a hacer por esta cuestión, o cuando realmente busquemos una solución ya va a ser demasiado tarde .Y los países subdesarrollados van a sufrir mayor impacto. Esto provocara enormes crisis mundiales por las consecuencias económicas y perdidas humanas. Guerras por la escasez de los recursos naturales, y una de los principales causas será por la escasez del agua. Es muy difícil, porque hay que cambiar la mentalidad de las personas, cambiar nuestras maneras de vivir, y eso no es de un día para el otro. Y hay otros intereses de por medio que juegan ,el afán de lucro y de expansión de los países de 1er mundo y los de en vías de desarrollo, que obstaculizan más aun buscar nuevas alternativas de desarrollo que sean ecológicas, una alternativa por ejemplo es la energía solar y la eólica pero también existe otras posibilidades. Por eso es muy difícil cambiar un sistema ya predominante a nivel global que rige nuestra sociedad. De otra manera se puede decir quizás que el gran culpable sea el sistema capitalista, pero hablando de la fase del desarrollo industrial. Las industrias son las que emanan el gran porcentaje de los gases de efecto invernadero que perjudican el medio ambiente. Pero tenemos que pensar que se va a hacer mucho mas por esta causa y que del hombre se convenza que no hay otra si es que queremos nuestra preservación. El hombre es un animal de costumbre por ese lado quizás surja algo de esperanza, pero no contamos con mucho tiempo. Hay que buscar soluciones para prevenir tales predicciones de catástrofes climáticas que no ocurran y no buscar soluciones para enfrentarlas en el día de mañana. Mas vale prevenir que curar encaja muy bien en este tema. Y creo que una cosa es cierta el costo económico sería enormemente mayor si seguimos en la misma rienda, lo que significa reconstruir ciudades desvastadas por desastres naturales que de hecho ocurre pero se convertirá en algo mas común y con mas poder destructivo, las posibles enfermedades nuevas que pueden aparecer, la escasez de ciertas recursos haría que estos fueron de altísimo costos para conseguirlos, y esto es muy claro, no todos podrán acceder a ellos, serán muy pocos, habrá guerras por los mismos, y bueno a causa del aumento del nivel del mar, los países de menos recursos no se podrán salvar. Y los países mas ricos buscaran soluciones para construir, barreras bloques especies de muros gigantes para evitar que queden bajo agua. Lo que es una injusticia porque quizás unos pocos se puedan salvar, los que tienen mas recursos y son mas poderosos, que a su vez son los que mas contaminan. ¿Sé imaginan lo que podría llegar a ser el costo económico? serian cifras astronómicas, pero lo mas importante
sin duda es el costo humano que esto provocara. Sin duda que en esto la educación va a ser clave, desde los institutos y los hogares. Es la hora de saber realmente y actuar. Ya no se puede seguir ignorando, detalles mas detalles menos, el cambio climático es una realidad y se debe en gran parte a la acción del hombre, de eso no tengo ninguna duda. Yo creo que el clima sufre cambios naturales pero pienso que el hombre ha acelerado ese proceso. Pero aparte pensemos esto, ¿qué es lo que les dejamos a los que vienen a las generaciones futuras y al resto de los seres vivos? Hay gente que piense que quizás esto pueda suceder, pero le restan importancia porque piensan que no les va a tocar en sus vidas o que va pasar en mucho tiempo, pero como dije antes ,con los que vendrán que? Sufrirán las consecuencias de lo que hicieron sus antecesores.
A continuación voy a decir mas en detalle lo que puede provocar el aumento de grado por grado según Mark Lynas en un libro que escribió titulado “Six degrees” (seis grados).
Un grado más: se acabaría el hielo del Ártico.
Lynas plantea la desaparición del hielo del Ártico durante medio año si la temperatura sube solo un grado centígrado más. Además, las mareas podrían sumergir todas las viviendas de la costa de la Bahía de Bengala, entre Birmania e India, donde habitan más de un millón de personas. Habría huracanes en el Atlántico Sur, sequías severas en el oeste de Estados Unidos donde se ubican ciudades como San Diego, San Francisco, Las Vegas y Los Ángeles y se verían cambios inesperados en la agricultura de Inglaterra, donde hay más de 400 viñedos.
Más 2 grados: se acabarían las barreras de coral.
Se aceleraría el derretimiento de los glaciares de Groenlandia. Del glaciar Jakobshavn se desprenderían porciones de hielo que si se derritieran serían suficientes para abastecer con agua potable a todos los habitantes de Nueva York por un año. La extinción de los osos polares no tendría vuelta atrás y los insectos podrían comenzar a migrar a muchas regiones que se han vuelto más templadas, un hecho que ya es evidente en regiones de Brasil, Venezuela y Colombia. La isla-nación de Tuvalu, en el Pacífico sur, podría quedar sumergida por las mareas y las barreras de coral desaparecerían, porque no resistirían el aumento de la temperatura del agua.
Más 3 grados: la amenaza caería sobre la selva del Amazonas
La nieve de los Alpes se acabaría y las olas de calor serían lo normal en el Mediterráneo y en la mitad de Europa central. Los huracanes de categoría 6, peores que ‘Katrina’, serían más frecuentes y la selva del Amazonas podría desaparecer por la proliferación de incendios.
Más 4 grados: desaparecerían Venecia y parte de Egipto. El derretimiento de los glaciares del Himalaya, que alimentan el río Ganges, se produciría antes del 2035. La inundaciones serían frecuentes. Además, sin nieve que produzca agua, habría hambrunas. El norte de Canadá se convertiría en la zona agrícola más prolífica del planeta y los hielos del oeste de la Antártida podrían colapsar elevando el nivel del mar hasta la destrucción de zonas costeras de América Latina. También se inundaría por completo Venecia (Italia) y zonas de Egipto y Bangladesh.
Más 5 grados: no habría agua para Los Ángeles, El Cairo, Lima o Bombay.
Ante un escenario de este tipo, la guerra por el líquido sería inminente, una situación que muchos de los expertos del mundo han anunciado.
Más 6 grados: nos devolveríamos al periodo Cretácico.
Por falta de nutrientes, y ante la extinción de más del 70 por ciento de las especies, el océano se vería azul brillante. Los desiertos avanzarían sobre los continentes. Los desastres serían asunto de todos los días y muchas de las principales ciudades del mundo, como Nueva York, estarían bajo el agua. El mundo podría parecerse al período Cretácico, 144 millones de años atrás, en el que solamente un 18 por ciento de la superficie de la Tierra estaba sobre el nivel de las aguas, cifra que hoy se acerca al 30 por ciento.
Yo estoy convencido y creo firmemente en esto. Además creo que este siglo va ser clave porque va a marcar el rumbo de la humanidad. Creo que estamos en el momento justo de cambiar o condenarnos a la extinción.
Aclaro que acepto y respeto a las personas que no estén de acuerdo, solamente expreso mi pensamiento.
Esto simplemente va dirigido para informar y concientizar.
Yo se que esto no hace mucho, que realmente lo que provocara cambios es la acción, pero la información es muy importante también, la concientización es el 1er paso.
Desde luego que quiero aportar con algo mas pero hasta el momento no se como.
Yo en este momento estoy terminando secundario. Después quiero hacer meteorología para luego hacer licenciatura en ciencias atmosféricas. Porque estoy interesado en estudiar el comportamiento y variabilidad del clima y por la tanto las consecuencias que trae y puede traer el cambio climático.
Si alguien quiere comunicarse conmigo , o si me pueden aconsejar todas las opciones que tengo para estudiar además de ciencias atmosféricas, mi correo es: locomotiv313@hotmail.com
Desde ya doy muchas gracias a este blog por darme la posibilidad de dejar este mensaje y a tantos otros.
Aprovecho a comunicarme a través de estos blogs que tratan sobre el tema del cambio climático o calentamiento global porque la gente que los visitan es mas probable que se interesen por este tema.
Muchísimas gracias.
Un gran saludo